
- Trastorno del Espectro Autista (TEA)
- Déficit Atencional (TDAH)
- Retraso Global del Desarrollo (RGD)
Tratamientos
Diagnóstico Preciso y Tratamiento Multidisciplinario
Actualizado el: 26 de agosto de 2026
El TDAH Infantojuvenil es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la capacidad de mantener la atención, controlar impulsos y regular el nivel de actividad de forma adecuada para la edad. Sus tres síntomas centrales —inatención, hiperactividad e impulsividad— interfieren de manera significativa en la vida escolar, social y familiar del niño o adolescente.
Esta condición no corresponde a un comportamiento ocasional o falta de disciplina. El TDAH es persistente, suele detectarse antes de los 7 años y puede extenderse hasta la adolescencia y adultez. Los factores genéticos, neurológicos y ambientales contribuyen a su desarrollo. Un diagnóstico oportuno es clave para mejorar la calidad de vida.
Identificar el TDAH Infantojuvenil requiere observar si ciertas conductas se presentan de forma persistente y en más de un contexto —tanto en casa como en el colegio—. La dificultad para mantener la atención, la inquietud motora constante y la impulsividad al hablar o actuar son señales frecuentes. Ante la presencia de estos patrones, es fundamental consultar con un especialista para una evaluación diagnóstica formal.
El diagnóstico del TDAH Infantojuvenil es clínico y multidisciplinario. No existe un examen único que lo confirme: requiere la integración de evaluaciones neurológicas, psicológicas y la información aportada por el entorno escolar del niño.
El neurólogo infantil evalúa el funcionamiento del sistema nervioso central, descarta otras condiciones con síntomas similares y, cuando corresponde, supervisa el tratamiento farmacológico para el TDAH.
El psicólogo aplica pruebas estandarizadas que miden atención, memoria de trabajo, control inhibitorio y funcionamiento ejecutivo, aportando información esencial para el diagnóstico diferencial del TDAH Infantojuvenil.
La información entregada por docentes y educadores es un componente clave del proceso diagnóstico. CEAPSI colabora con los colegios para diseñar estrategias de apoyo que optimicen el aprendizaje del niño en su entorno educativo.






































